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El estrés laboral es un problema común que afecta tanto a la salud física como mental de las personas. La carga de trabajo, la presión constante y la autoexigencia son algunas de las causas más frecuentes. Además, se manifiesta a través de síntomas como la fatiga crónica, el dolor de cabeza y las alteraciones del sueño. También puede implicar manifestaciones como el absentismo y el ausentismo laboral, el abuso de sustancias y las relaciones laborales superficiales. Es importante conocer y saber identificar el estrés laboral para poder prevenirlo y gestionarlo, como queda explicado en el libro Estrés Encubierto: el síndrome invisible que amenaza tu vida, de Koro Cantabrana, directora del Instituto del Estrés

Causas de estrés laboral

El estrés laboral puede ser desencadenado por diversas causas que pueden generar una serie de tensiones y bajada de rendimiento en el entorno laboral. A continuación, se detallan varias de las causas de estrés laboral:

Carga de trabajo

La sobrecarga de tareas y responsabilidades puede generar altos niveles de estrés en los trabajadores y trabajadoras. Cuando la carga de trabajo excede la capacidad individual para gestionarla de manera efectiva, se crea un ambiente propicio para el estrés laboral, ya que la persona se siente sobrepasada y sin la posibilidad de acometer eficientemente su labor. Sabe que la cantidad de tareas, las exigencias o la responsabilidad excede su capacidad para acometerlas, y es entonces cuando empieza a sentir estrés.

Presión constante

La presión ejercida por los/las superiores jerárquicos, las exigencias constantes, los plazos ajustados y las altas expectativas, las tensiones en las relaciones en el entorno laboral… pueden generar tensiones y una sensación constante de presión, lo que lleva a la persona a tener un estrés casi permanente, que se cronifica cuando esta situación es continua a lo largo de los días, semanas o meses. Además, la persona siente que esta es la situación normal, que no hay salida, y que, o bien se acostumbra a la situación (lo cual suele ser complicado) o sale de ella (lo cual no suele ser siempre una opción viable).

Autoexigencia

La autoexigencia es otra causa común de estrés laboral. Muchas personas se imponen estándares de desempeño excesivamente altos y sienten una presión interna constante por alcanzar y mantener esos estándares. La autocrítica excesiva y la búsqueda permanente de perfección pueden generar un nivel de estrés significativo en el entorno laboral.
Además, pueden ser causa también del síndrome de sisifemia, que aparece en muchos profesionales que se ponen metas casi inalcanzables, y profesiones con altas exigencias, por ejemplo, intelectuales.
Tanto las causas de estrés pos autoexigencia como por el síndrome de sisifemia están profundamente explicados en el libro Estrés Encubierto, de Koro Cantabrana.

Oficina Instituto del Estrés

Oficina Instituto del Estrés

Síntomas del estrés laboral

El estrés laboral puede manifestarse a través de diferentes síntomas que afectan tanto a nivel físico como mental. A continuación, se detallan algunas de las manifestaciones más comunes:

Impacto en la salud física:

Los síntomas varían de una persona a otra tanto en la forma como en  su intensidad. No todos somos iguales. Por eso, el estrés se manifiesta de diferentes formas:

  • Fatiga
  • Dolores musculares (por ejemplo de cabeza)
  • Trastornos cutáneos
  • Trastornos gástricos
  • Caída de cabello
  • Trastornos del sistema inmune
  • Alteraciones del sueño…

Veamos algunos:

Fatiga crónica

La fatiga crónica es uno de los síntomas más frecuentes del estrés laboral. Se caracteriza por una sensación constante de cansancio y falta de energía, incluso después de descansar lo suficiente.

Dolor de cabeza

El dolor de cabeza también puede ser una manifestación del estrés laboral. Las tensiones y presiones constantes pueden desencadenar cefaleas y migrañas, dificultando el bienestar y el rendimiento en el trabajo.

Alteraciones del sueño

El estrés laboral puede afectar significativamente la calidad del sueño. Las personas pueden experimentar insomnio, dificultad para conciliar el sueño o despertarse constantemente durante la noche, lo que lleva a la sensación de no descansar adecuadamente.

Impacto en la salud mental

Además de afectar la salud física, el estrés laboral también puede tener un impacto significativo en la salud mental, provocando efectos como:

  • Irritabilidad: con estrés estamos más a flor de piel: cualquier pequeño detalle nos altera; cualquier pequeña chispa es suficiente para encender la mecha del gran fuego que llevamos dentro. No tenemos tiempo para acabar las tareas, y eso nos irrita; tenemos «demasiado» trabajo, y eso nos irrita; no sentimos la comprensión de los demás en nuestra situación, y eso nos irrita. Todo o casi todo nos irrita fácilmente.
  • Ansiedad y preocupación constante: las altas demandas laborales pueden generar un estado de constante tensión, aumentando los niveles de ansiedad y preocupación. Preocupación y ansiedad porque no vamos a cumplir en el plazo, porque no conseguimos avanzar, porque las cosas tal vez vayan a salir mal… Recordemos que la ansiedad, junto a con la irritabilidad y la depresión, son las tres emociones del estrés, tal y como se explica en el libro «Estrés Encubierto«
  • Depresión: el estrés crónico puede desencadenar episodios depresivos, afectando el estado de ánimo y la motivación en el ámbito laboral. El agotamiento va causando mella, pasando factura, hasta tal punto que la persona entra en depresión.
  • Dificultad para concentrarse: aunque el estrés inicialmente nos ayuda a la concentración, al foco, a sacar toda nuestra energía, por el contrario, el estrés crónico, en el que los efectos negativos se dejan ver en nuestra salud física y mental, se muestra también en la dificultad para la concentración y el foco en las tareas, lo que además impacta en la productividad y el desempeño laboral, lo cual a su vez genera elevación de nuestro nivel de estrés.

Es fundamental reconocer y demostrar los impactos del estrés laboral en la salud física y mental, ya que esto permitirá tomar medidas para prevenir y gestionar adecuadamente esta condición.

Analiza:

Te has parado a pensar:

  • ¿Cómo te afecta a ti la presión, la carga de trabajo y la autoexigencia?
  • ¿Tienes algún síntoma físico que no es normal o habitual en ti?
  • ¿Estás notando algún efecto emocional o mental últimamente?

Solo parándonos a pensar, podemos comprender qué nos pasa y cómo nos sentimos.

Visita la página del Programa GESTRÉS si notas que el estrés está llamando a tu puerta o ya lo tienes dentro.

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